PRESIDENTE VIZCARRA PRIVILEGIA CONFRONTACIÓN DIRECTA CON OPOSICIÓN FUJIMORISTA POR CUESTIÓN DE CONFIANZA

Redacción 17 de septiembre del 2018 - 12:22 PM

Constitucionalista Angel Delgado Silva advirtió también que la cuestión de confianza planteada por el gobierno “no se ajusta a la Constitución del Estado”, al indicar que el jefe de Estado no tiene competencia para observar las leyes, en materia constitucional.

RCR, 17 de septiembre.  El presidente Martín Vizcarra “está privilegiando la confrontación de modo directo” con el Parlamento y la oposición fujimorista, con la cuestión de confianza presentada por el Ejecutivo al Congreso para aprobar las cuatro reformas político-judiciales propuestas afirmó el constitucionalista, Angel Delgado Silva.

“Estamos ante la escalada más de una tensión que está llevando al país a una exacerbación de los ánimos, y que puede tener un desenlace muy grave para la democracia, en el Perú”, subrayó.

En diálogo con Red de Comunicación Regional (RCR), Delgado advirtió también que la cuestión de confianza planteada por el gobierno “no se ajusta a la Constitución del Estado”, al indicar que el jefe de Estado no tiene competencia para observar las leyes, en materia constitucional.

“Entonces, ¿cómo puede el primer ministro (César Villanueva) venir a plantear una cuestión de Estado sobre una materia que, definitivamente, tiene un contenido constitucional? Esta es una cosa totalmente contradictoria y hace que esta cuestión de confianza no sea conforme a la Constitución del Estado”, remarcó.

El jurista insistió en que los temas que se quieren someter a la confianza del Legislativo son de competencia exclusiva de este poder del Estado.

“Me estoy refiriendo a la reforma constitucional. Y la reforma constitucional, que se rige por el artículo 206 de la Constitución, en la segunda parte se lee con toda claridad que el presidente del República no tiene la potestad siquiera para observar la ley de reforma que el Congreso apruebe”, apuntó.

Manifestó igualmente que la estrategia del gobierno de forzar al Legislativo a negar la confianza al primer ministro Villanueva, con el consiguiente cierre del Congreso, “tiene todos los visos de un golpe de Estado blanco, pero golpe de Estado, al fin y al cabo”.