REFORMA JUDICIAL

Redacción 18 de diciembre del 2017 - 6:58 PM

Por Ántero Flores-Aráoz

No es ningún secreto, estamos descontentos con el Sistema de Justicia Peruano, que comprende al Tribunal Constitucional, Poder Judicial, Ministerio Público y Consejo Nacional de la Magistratura, además de su relación con el Sistema Penitenciario.  En cuanto a la impartición de Justicia, por lo menos funciona la Justicia Militar-Policial y el Arbitraje.

La gran pregunta es ¿qué hacer para que las cosas mejoren? y la respuesta lamentablemente no es una sola, es un conjunto de medidas que hay que tomar, y cuanto antes mejor.

En la justicia penal su Código Procesal ha aliviado los tiempos de los interminables procesos, al igual que el juicio de flagrancia, aunque con severidad exagerada y sin la correspondiente ligazón con el Sistema Carcelario.

También en el tema penal, es indispensable la reelaboración del Código Penal, pues con tantas modificaciones se ha convertido en una mala caricatura. Además por presión mediática ante casos emblemáticos, se han ido elevando las sanciones por delitos menos graves que el homicidio, con penas privativas de libertad más severas que la de quitar la vida a otros seres humanos.

Se han efectuado infinidad de seminarios, mesas redondas, conferencias y demás eventos, para recibir propuestas para la reforma del Sistema Judicial y evaluarlas para encontrar soluciones viables, pero la verdad con carencia de resultados.

Además al unísono el pedido de más recursos, como si con el Presupuesto General de la República, lleno de carencias, se podrían hacer milagros.  Como si estuviéramos en el mejor de los mundos en cuanto a administración de Justicia se refiere y sin solucionar los problemas del litigante común, justiciables y abogados, se hacen propuestas inoportunas para Justicia alternativa vinculada con comunidades aborígenes, estudios antropológicos, contratación de intérpretes para litigantes de etnias selváticas, tratamiento singular para los integrantes de comunidades LGTBI, así como para las víctimas de maltrato familiar.

Todo se puede hacer pero a su tiempo.  A nadie se le ocurriría adquirir computadora si no tienes electricidad.  No se puede ir por las ramas, cuando todavía hay que atender las raíces del problema y las urgencias inmediatas.

Lo que más preocupa a los usuarios del Sistema Judicial, no es si hay intérpretes para todas las lenguas de nuestra infinidad de etnias, ni nada por el estilo.  Lo que preocupa es la falta de calificación oportuna de las demandas, el retraso en la expedición de resoluciones y sentencias, el retardo en notificaciones, desalojos, embargos, y remates. Todas estas atrasos tienen onerosos costos económicos, como es no recobrar a tiempo lo que te deben, no poder utilizar el bien inmueble que necesitas para habitar o para mejorar la calidad del inquilino, entre tantos otros ejemplos.

El tema de administrar Justicia y su problemática viene siendo tratado desde hace lustros, pero sin soluciones adecuadas, pues se agota muchas veces en mejoras salariales de los magistrados, lo cual no es la varita mágica que los haga mejores.  ¿Por qué no repasamos las proposiciones del CERIAJUS? encarpetadas 10 años.  Allí encontraremos respuestas.