¿QUÉ LE ESPERA AL PERÚ? PERSPECTIVAS ECONÓMICAS PARA EL 2018

Redacción 22 de enero del 2018 - 1:27 PM

Por Ana Inés Reategui Vela 

Lo bueno y lo malo para la economía peruana en este año que empieza. ¿De qué dependerá que retomemos las tasas de crecimiento de años anteriores?

El 2018 se presenta para el Perú con un alto nivel de incertidumbre política, lo que tendrá un impacto desfavorable en la economía nacional. La fuerte confrontación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo ciertamente ha puesto en evidencia la frágil democracia peruana. Pese a ello, y tratando de ser positivos, el país está intentando sobrellevar sus dificultades utilizando los mecanismos previstos en la Constitución, lo cual reflejaría también el deseo de la mayoría de respetar los grandes acuerdos nacionales.

Este contexto ciertamente eleva la percepción de riesgo de los inversionistas nacionales e internacionales, quienes frente a este panorama postergan sus decisiones de inversión perdiendo así la posibilidad de generar nuevos empleos. A esto se aúna lo que viene sucediendo con las investigaciones en el marco del caso Lava Jato, problema que ha paralizado las principales obras ya contratadas, por lo tanto, no solo no se generan nuevos empleos, sino que también se han perdido muchos puestos de trabajo debido a la renegocian de los contratos, la venta de activos, etc., todo ello dentro de las investigaciones que seguramente continuarán por un buen tiempo. Esta situación a su vez arrastra el consumo familiar, debilitando aún más nuestra economía del país.

Asimismo, en el segundo semestre del 2018 se realizarán las elecciones regionales y municipales, lo que también provocaría cierta desaceleración de la inversión pública en el interior del país. Respecto al gasto nacional, esperamos que siga mostrando un mejor desempeño.

LO POSITIVO
Sin embargo, hay por delante algunos aspectos favorables en el 2018. Se espera, por ejemplo, que el mundo experimente un crecimiento por encima del 3 %, luego de que en la última década se registraran cifras menores debido a la crisis internacional, situación que viene siendo superada paulatinamente por la mayoría de los grandes países.

En un contexto mundial en expansión, el comercio se convierte en un elemento importante que seguramente favorecerá las exportaciones nacionales, lo que contribuirá a mantener el saldo positivo de la balanza comercial. Si bien las exportaciones mineras lideran las ventas nacionales, también es relevante el desempeño de las exportaciones no tradicionales, las que han registrado tasas de crecimiento muy importantes en los últimos años. Esperamos que esta situación positiva se mantenga, ya que sectores como el agroindustrial emplea cada vez a más trabajadores, y también emplea mejores procesos y eleva año a año su productividad, lo que le permite competir mejor en los mercados globales.

En un entorno de comercio internacional favorable es altamente probable que el precio del dólar no experimente aumentos importantes. Si bien la inestabilidad política puede abonar para que esto suceda, el Banco Central de Reserva cuenta con las reservas adecuadas para hacer frente a una mayor demanda de dólares.

Lo que suceda en las próximas semanas en el ámbito de la política será decisivo para el desempeño del Perú en el 2018. Esperamos que la confrontación cese, para que podamos volver a ser un país atractivo para las inversiones, estable económica y políticamente, y capaz de tomar partido del ciclo de crecimiento mundial.