LA ESTRANGULAN, PERO LE EXIGEN

Redacción 01 de diciembre del 2018 - 10:16 AM

Por Ántero Flores-Aráoz

Con el título de esta columna, nos referimos al caso de EsSalud, que es la institución pública que presta aseguramiento en salud a los trabajadores cuyos empleadores cotizan a tal institución.

La seguridad social tiene dos vertientes, por un lado la asistencia en salud y diversos subsidios, como maternidad y sepelio entre otros, a cargo de EsSalud, y  por el otro el sistema pensionario para brindar pensiones de retiro, sea a través del Estado (ONP) o a través de las Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones, sin olvidar algunos regímenes privativos como el de la Caja de Pensiones Militar Policial.

Tanto el aseguramiento en salud como el régimen previsional tienen desbalance entre lo que deben hacer y los ingresos que perciben para solventarlo, lo que en algún momento tendrá que resolverse para no seguir postergando una solución realista e integral.

Mientras la solución integral se perfila, por lo menos el Congreso y el Gobierno Central, deberían aflojar las manos y dejar de estrangular a EsSalud, que no tiene suficientes recursos para todas las obligaciones que se le imponen.

Los asegurados se quejan con razón de las esperas insoportables para consulta, de la carencia de locales suficientes para ello, de la postergación de operaciones, de la inexistencia de medicamentos recetados, y mil y una deficiencias que se agregan, pese a los esfuerzos de EsSalud para ir paulatinamente resolviendo la problemática descrita.

Sin embargo, pocos advierten que, desde el Estado, con normas populistas, se han afectado los ingresos de EsSalud, con los que debe financiar sus actividades y servicios, así como la mejora de sus instalaciones y la puesta en marcha de más hospitales de diversos niveles de atención, así como establecimientos de atención primaria para no saturar las instalaciones hospitalarias.

Insistimos, se le exige eficiencia y buen servicio a EsSalud, pero al mismo tiempo económica y financieramente se le estrangula.  El aporte general de los empleadores es el 9% de las retribuciones que entregan a sus trabajadores, pero se eliminó el aporte sobre las gratificaciones que son parte de la retribución anual. Por los trabajadores adscritos al Contrato Administrativo de Servicios (CAS) se aporta solo sobre parte de la remuneración, no pudiendo exceder del 30% de la UIT.

Allí no queda la cosa, por los trabajadores de los sectores Educación y Salud, se cotiza únicamente sobre el 65% de sus remuneraciones, y para colmo las cotizaciones para EsSalud en el sector agrario, no es del 9% general sino únicamente del 4%.

Por lo demás, EsSalud soporta el pago de pensiones de sus extrabajadores pero que debería financiar el Tesoro Público otorgando los recursos que requeriría la ONP, y para colmo en el Congreso se aprueban proyectos de ley imponiéndole más obligaciones económicas como en el cambio de la base de cálculo de CTS para el personal nombrado.

Tenemos que sincerar las cosas para que EsSalud recupere recursos y pueda cumplir sus tareas.  Sin olvidar que quienes menos cotizan reciben el mismo tratamiento de los que más aportan.