ES MEDICINA, NO TRONCHO

Redacción 04 de octubre del 2017 - 12:58 PM

Por Ántero Flores-Aráoz

Hay muchos bienes que tienen usos diferenciados, pueden servir para fines lícitos como también para ilícitos. Con un ejemplo basta, un bisturí, incluso un cuchillo, pueden ser armas para un homicidio, pero también pueden salvar vidas. Un automóvil se utiliza para el transporte, pero si enviste a propósito a unos peatones se transforma en herramienta de delito.

Igual sucede con muchas plantas, la hoja de coca por ejemplo puede ser utilizada como energizante, al igual que para infusiones que ayudan a prevenir el mal de altura o soroche. Empero la misma hoja de coca es la materia prima para el clorhidrato de cocaína, que a su vez tiene uso medicinal analgésico pero también es droga adictiva.

Similar es el caso de la amapola, base para fabricar la morfina que se usa médicamente como anestésico, pero también el opio para drogarse, como droga alucinógena adictiva y degenerativa.

La legislación ha sabido diferenciar los diferentes usos, así como las diferentes elaboraciones y comercialización de drogas, penalizando la preparación y mercadeo de drogas supuestamente para el placer, pero que dañan gravemente a la salud y son ilícitas. Caso diferente es el de las drogas de uso medicinal que son lícitas y por ende permitidas bajo el control médico.

El caso de la “marihuana” o “canabis” para los ilustrados, siempre se utilizó como droga recreativa, pues no se conocían sus efectos medicinales para diversos tratamientos. Con el avance científico y tecnológico se evidenció que dicho producto servía para tratar ciertas dolencias y para amenguar diversos dolores, lo que ha sido motivo para que el Poder Ejecutivo presente al Congreso proyecto de ley para permitir el uso medicinal de la marihuana, así como también la importación de los productos medicinales originarios de ella, su industrialización, y comercialización.

Cuando se apruebe la correspondiente ley y sea promulgada, ello no significará la permisibilidad del uso recreativo de la marihuana, que en realidad de recreativo tiene poco y de dañino tiene mucho. Una cosa es la medicación y otra muy diferente la intoxicación y degradación.

Sin embargo creemos que la dación de la norma legal permisiva del uso medicinal de la marihuana, no basta, pues hemos visto caso de personas que han sido denunciadas penalmente por la elaboración de aceite de marihuana para uso medicinal de sus familiares que están afectados por serias dolencias que pueden reducirse con el uso de aquella.

Sería absolutamente injusto que se permita el uso médico de la marihuana de ahora en adelante, pero se mantengan consecuencias penales por el mismo uso de antaño.  Esto tiene que corregirse, pues no es lo mismo medicarse que fumarse un “troncho” como también se conoce a la acción de drogarse por supuesto placer, con la marihuana.