REFLEXIONES TRAS LA HUELGA MAGISTERIAL

Redacción 11 de septiembre del 2017 - 11:05 AM

Por Ana Inés Reategui Vela

La reciente huelga de maestros nos deja una serie de inevitables reflexiones alrededor de temas como la evaluación de los docentes, la calidad de la educación y la inversión en el sector. En términos generales, existe un importante deterioro que tomará tiempo revertir.

RCR, 09 de setiembre 2017.- Buena parte de la confrontación entre un importante sector de maestros y el gobierno gira en torno a la evaluación pedagógica. Ciertamente muchos docentes en huelga dijeron que no se oponían a ser evaluados, pero aclaraban que rechazaban determinados métodos que consideraban punitivos.

A mi parecer estamos ante un problema de comunicación. La propuesta del gobierno es desarrollar una evaluación de desempeño, que implica acompañar al profesor a partir de la observación de su trabajo en el aula.

La propuesta emplea una serie de indicadores de desempeño, determinando las fortalezas y debilidades del profesor, quien tendrá la oportunidad de superar las debilidades vía capacitaciones. Solo se procede a separar al evaluado si resulta que por tercera vez no presenta un desempeño satisfactorio.

Si se expone correctamente en qué consiste la evaluación de desempeño de los maestros, considero que no tendría que haber oposición a este procedimiento en la medida que su objetivo es la mejora de su trabajo.

En otros países la regla de oro es que en los colegios nacionales se ofrece una educación de calidad. Y esto se refleja en una mayoritaria matrícula de niños y adolescentes en instituciones públicas. Aquí ocurre un fenómeno inverso.

Por otro lado se debe fortalecer la realización periódica de evaluaciones para ascender en la carrera docente. Este es otro tipo de evaluación, tal como se hace en diferentes ámbitos: en Cancillería, en cuerpos castrenses y policiales, etc. donde saben que si quieren ascender -y por ende percibir mejores remuneraciones- deben seguir estudiando.

Mención aparte merece el caso de los directores de los colegios estatales. Muchos de ellos llegan a esos cargos sin haber recibido una formación específica para desempeñarse en ellos.

Es por eso que, entre otras entidades educativas, ESAN participa del proceso de formación de directores de colegios. La idea es empoderarlos como gerentes de sus instituciones. Es aquí donde los directores descubren un nuevo mundo.

La calidad de la educación

Otro tema importante a raíz de la huelga es que hay una mayor preocupación por la calidad de la educación. En buena medida esto es positivo.

Lamentablemente no existen propuestas integrales para mejorar la calidad educativa en el país, tema en el que se debe concentrar esfuerzos mediante foros de debate y elaboración de documentos de trabajo con ese fin.

En los últimos años los ingresos medios de las familias aumentaron, situación que en varias regiones ha estado acompañada del descenso de la matrícula en los colegios estatales. Esto significa que los padres de familia han considerado emplear ese mejor ingreso en el traslado de sus hijos a colegios privados, con la idea de que estos son mejores.

Esto nos conduce a la idea que no solo se debe mejorar la calidad de la educación nacional sino que es necesario mejorar la imagen de los colegios estatales. No servirá de mucho introducir mejoras en la educación pública si la percepción acerca de la misma sigue deteriorada.

En otros países la regla de oro es que en los colegios nacionales se ofrece una educación de calidad. Y esto se refleja en una mayoritaria matrícula de niños y adolescentes en instituciones públicas. Aquí ocurre un fenómeno inverso.

Se requiere mayor inversión, pero…

Finalmente, pero no menos importante, es el tema de la inversión en educación. Se ha mencionado que en la actualidad el Estado invierte cerca del 3 % del PBI en el sector y que el gobierno se propone elevar ese indicador a 4 %. Pero en Latinoamérica la mayoría de países invierte mucho más que eso.

Eso es cierto, pero también es importante reconocer que dado el crecimiento del PBI los montos absolutos de inversión en educación han ido creciendo en forma importante, registrándose especialmente incrementos en el presupuesto de capacitación.

Por otro lado se puede aumentar las inversiones en infraestructura educativa pero lo más importante es mejorar la gestión de dicha inversión, de tal modo que contemos con colegios bien equipados y sobre todo bien construidos, que no se desmoronen a los pocos años.

Otros temas quedan en el tintero, pero considero que estas son las tres claves principales por resolver y avanzar que nos dejó la conflictiva huelga magisterial.