CALVARIO INVERSOR

Redacción 09 de febrero del 2018 - 1:37 PM

Por Ántero Flores-Aráoz

Tanto en la campaña electoral como al inicio del actual gobierno, ha sido una constante señalar entre sus tareas principales, el destrabar las inversiones. Para nadie es secreto que las inversiones están perturbadas por absurdas disposiciones legales, demoras burocráticas e incluso miedo para tomar decisiones.

Penosamente no hay  una acción gubernamental eficiente para destrabar las inversiones, con lo cual estamos perdiendo maravillosas oportunidades, sobre todo en los actuales momentos en que el horizonte internacional nos depara mejores precios para nuestros productos de exportación, además de la existencia de importantes capitales que buscan donde colocarse.

Los inversores tienen que pasar un calvario para que se les permita colocar sus capitales de riesgo, debido a las tres principales motivaciones que originan la trabazón y que no es difícil levantar. Deben de existir montones de acciones para solucionar el problema, aunque el objetivo de este artículo es proporcionar algunas sugerencias.

En efecto, para lo de la existencia de normas absurdas, bastaría encargarle al CEPLAN ponerse a trabajar para ubicarlas y hacer su inventario. Luego preparar los proyectos de ley cuando se trate de normas de nivel Legislativo, al igual que los proyectos de decretos supremos cuando se trate de normas de nivel Ejecutivo.

Respecto a las demoras en el trámite de expedientes autoritativos de inversiones, la cosa es más fácil aún. El ministro del sector tiene que hacer seguimiento personal de todo lo que se refiere a inversiones en su sector, y si sus funcionarios exceden los plazos reglamentarios o piden más informes o documentación, simplemente se les sanciona, que para eso está la legislación del servicio y empleocracia civil.  No hay que tener temor, para desprenderse de los funcionarios que no entienden que sin inversión no hay puestos de trabajo y sin estos últimos tampoco hay bienestar. A los demorones de patitas a la calle.

Si bien es comprensible que muchos funcionarios tengan miedo para suscribir informes y resoluciones, debido a que cualquier acción u omisión puede derivar en procesos sancionadores por la Contraloría General de la República, así como en interminables procesos judiciales de carácter penal, hay que tener valor para hacer lo debido, pues hay un interés superior al individual, como es el interés del Perú.

Para facilitar la acción estatal autoritativa de inversiones, bastaría hacer una concreta modificación al Reglamento de la Ley del Proceso Administrativo General, a efecto de que por decisión del Ministro del sector al que corresponde la inversión, se pueda convocar a coordinación a todas las entidades del Estado que tuvieran que opinar o tomar decisiones parciales, con la finalidad que se pueda tomar una sola determinación que englobe a todas las entidades involucradas, firmándose un acta del acuerdo que constituya el sustento de la decisión autoritativa.

En la forma expuesta en el párrafo precedente, terminaríamos con el jueguito que hace tan felices a malos funcionarios, como es el del “gran bonetón”, en que todos echan la pluma a un tercero. ¡Ya es hora de cambiar!