AMAZONÍA: ¿SE DEPREDA Y DESPERDICIA O VALE UN PERÚ?

Redacción 11 de febrero del 2019 - 11:01 AM

Por Manuel Ernesto Bernales Alvarado – Politólogo y Administrador Público

Desde el boom del caucho hasta la actualidad

Mientras la prensa escrita a escala nacional sigue con las reglas y otras artes estudiadas en La Propaganda Política (Jean Marie Domenach, 1962, EUDEBA), Reglas y técnicas: simplificación y enemigo único; exageración y desfiguración; orquestación; transfusión; unanimidad y contagio. Además: contrapropaganda; y el mito, la mentira y el hecho”, algunos acontecimientos en la Amazonía peruana vuelven a ser señalados como indicios de baja gobernanza.

Señálase evidencias como los repetidos daños por obsolescencia, falta de mantenimiento, cortes deliberados por terceros, uso de la fuerza y de la amenaza de la fuerza para que se acepten las exigencias de dirigentes de pobladores indígenas y no indígenas en tramos del Oleoducto Nor Peruano; a la vez que el Estado, dos niveles de gobierno, central y regional, y empresa operadora, vuelven a las urgencias del diálogo, acuerdos, actas y también déficit de cumplimiento.

Esta crónica aún es interna. El petróleo en Loreto, a escala internacional es menos negocio que la tala ilegal que sí es parte de un TLC con los Estados Unidos de América, leyes nacionales y convenios o propósitos multilaterales como los de adaptación y mitigación al Cambio Climático así como la protección y uso racional de la biodiversidad. Esos hechos, ya rutina, tala ilegal especialmente, se dan en el mismo espacio geográfico, natural, humano, cultural, económico e internacional, que la generalizada informalidad, defectiva provisión de servicios públicos esenciales (salvo, paradójicamente, el combustible por la red que aún queda de PetroPerú). Sigamos: contrabando secular, la narco economía y no menos importante, mejor estado de los servicios públicos y negocios privados en países vecinos. Nuestra frontera amazónica es muy “porosa”, vulnerable y desfavorable en su “estatura estratégica” si permiten la analogía, con la de vecinos. Último y no menos importante es la corrupción generalizada que se enraiza en la época del boom cauchero y el genocidio, así como la impunidad, tanto en el medio rural como en la red de asentamientos humanos, ciudades y sus cabeceras, principalmente Iquitos, Pucallpa y Puerto Maldonado. Asimismo, para no olvidar, en ese panorama en Colombia y su geoinfluencia, se mantienen grupos políticos armados, nombrados como guerrilleros cuando negocian con el gobierno, terroristas, cuando no.

En el Perú, Ecuador, Colombia y Brasil, hay también actores individuales y organizacionales, dirigentes indígenas, oenegés, iglesias y pequeños partidos o fracciones que preconizan no solo autogestión sino autogobierno y libre determinación territorial, lo que evidencia un sentido de divergencia o colisión con la constitucionalidad de Estados Unitarios y aún de la República Federativa del Brasil. Colombia tiene normas y situaciones especiales, inclusive en materia de aplicación del derecho de consulta previa e importante producción petrolera.

Otra cosa es lograr una buena descentralización y potenciación de municipalidades cuyos municipios, formados por ciudadanos indígenas preponderante, no exclusivamente, constituyan partes apoyadas por una Política de Estado Amazónica, que comprendería alrededor del 62% del territorio nacional, 11 departamentos, que empecinadamente llamamos regiones, 5 completos y 7 con zonas importantísimas amazónicas.

Recordemos, después de los sucesos de Bagua (2009) —donde hubo muertos por enfrentamientos salidos del control de manifestantes y del agrupamiento policial y “desaparición” del Mayor Bazán, en la “Curva del diablo”, hay una filmación editada en manos del Ministerio Público y de varios periódicos, y crímenes de lesa humanidad con uso de arma blanca, Estación 6 de Petroperú—, el Grupo de Trabajo mixto acordado post Bagua, integrado por dirigentes indígenas, Iglesia Católica, oenegés y gobiernos nacional y regionales, hizo una amplia propuesta de Desarrollo Humano 2009, sistematizando principalmente propuestas y reclamos de que quienes viven en los territorios más subdesarrollados.

En 2011 hubo una propuesta que focaliza 125 comunidades de indígenas de selva y ceja de selva de Amazonas y Loreto. Después hubo programas “focalizados” del Ejecutivo y de los Gobiernos Regionales 2011-2018. Desde el CONAM, 2008 propusimos al Acuerdo Nacional una Política de Estado para la Amazonía: se rechazó. El CIAM, 2011, apoyado desde 2006 por la Presidencia del CONAM, hizo una propuesta que sigue vigente.

Los servicios de inteligencia del Brasil y otros Estados, así como los que trabajan para inversionistas que juegan en cancha global, están bien documentados. Yeso se refleja, en parte, en las publicaciones periódicas y noticieros de televisión y redes sociales, especialmente las especializadas. Me decían personas extranjeras que cubren a América del Sur, especialmente la megacuenca amazónica, y en parte coincidimos, que hay un cercano horizonte de conflicto y crisis, por donde no se esperaría: las exigencias de los Estados Unidos de América por el cumplimiento del TLC y otras prioridades concurrentes, así como de donantes e inversionistas potenciales en los negocios globales de madera, oro y biocomercio.

Nosotros ni siquiera podemos con la actividad de extraer y vender con reglas sanas. Lejos quedó el artesanado de carpintería de madera de Iquitos: escribo sobre una mesa, rodeado de otros muebles de caoba, estilo Bauhaus, hechos en Iquitos en 1938, traídos a Lima en 1952, completamente desarmados. Quiero decir, nada hacemos y podemos manufacturar y vender, con valor añadido y compartido. No tardarán en ser noticia nuevamente las del oro ilegal pues para algunos ha empeorado su extracción con sangre, sudor, lágrimas y dignidad humana a la par que depredación de irremplazables cuencas que tardaron millones de años en formarse. Se ha batido un récord de ineficiencia: al 2019 se han formalizado dos informales en Madre de Dios…y algunos esperan revertir ese proceso a razón de uno por dia en poco más de tres meses de un nuevo comienzo : ¿Cumpliendo qué requisitos? ¿A qué costos directos e indirectos?

Los hechos que comentamos no son gran noticia para la prensa limeña, salvo que haya fallecidos, pero siguen siendo parte medular de la promesa incumplida para los ciudadanos indígenas y no indígenas de la Amazonía. Hay excepciones de logros y buenas prácticas sostenibles que en 2019 llaman a ser ser emuladas y aún superadas.